Zacatecas,Zac.- Por primera vez estamos frente a la oportunidad histórica de que la Cuarta Transformación llegue por completo a nuestro estado. Y aunque me siento preparada, capaz y con el legítimo derecho de participar en una elección para representar a las y los zacatecanos, este momento político nos llama a anteponer el bien común a cualquier aspiración personal.
Durante los últimos meses tuve la oportunidad de recorrer Zacatecas para hablar sobre los abusos que en el pasado, desde el poder, se llevaron a cabo en contra de quienes buscaron transformar el estado, y el común denominador de cada uno de estos encuentros fue el deseo de ponerle fin a los malos gobiernos que han socavado el desarrollo de las y los zacatecanos. Ese es el fin último del movimiento amplio y plural que encabeza David Monreal Ávila, con el cual estoy comprometida.
Nada me honraría más que poder competir por un puesto de elección popular en mi tierra, pero estoy consciente de que mi participación alimentaría las infamias, las guerras sucias y las calumnias que por tanto tiempo han dañado la democracia en Zacatecas y con ello el bienestar de la sociedad zacatecana.
Como siempre lo he dicho, pertenecer a una familia cuyo apellido es identificado con el movimiento social que surgió en Zacatecas desde 1998 –el monrealismo– es una gran responsabilidad. No puedo negar que me ha abierto muchas puertas, pero han sido mi trabajo, mi carácter y mi desarrollo personal lo que me ha permitido poder entrar y quedarme en la casa de miles de familias zacatecanas, a las cuales agradezco infinitamente su confianza y su apoyo.
Que no les quepa duda, seguiré ayudando desde la trinchera que me requiera el movimiento, seguiré apoyando al logro de la Cuarta Transformación desde el lugar donde el movimiento me necesite.

