Como Feministas tenemos muchas peticiones, pero la más sencilla es la siguiente: favor de no felicitar el 8 de marzo. ¿Porque se pide esto? Esta fecha es un día para conmemorar la lucha histórica, y a las mujeres que muchas veces han dado su vida por esa lucha. Para informar avances y retos, alzar la voz contra la desigualdad, aprender las maneras en que podemos solidarizarnos con esta lucha y establecer acciones para cerrar las brechas. Pero no es un día para felicitar a las mujeres, darles flores, o descuentos en productos estéticos. Utilizarlo en estos fines es no entender el fin del 8 de marzo.
México, a su vez, desempeñó un papel importante en solidificar esta conmemoración a nivel global, pues fue en 1975, durante el Año Internacional de la Mujer, donde las Naciones Unidas empiezan a conmemorar esta fecha. En este año se tendría en nuestro país la primera Conferencia Mundial sobre la mujer, donde se impulsaría la creación de una agenda global por el empoderamiento de las mujeres. Dos años más tarde, en 1977, la Asamblea General de la ONU formaliza oficialmente el Día. Tenemos pues que el 8 de marzo es un día que surge de protestas por la paz, protestas por los derechos laborales, y que ha costado sangre a las mujeres del mundo. Es por eso pedimos que no se nos felicite ni con frases ni con acciones que sólo enaltecen estereotipos de género. Ni flores ni poesías de «a ti la madre de todos y todas».
En este 2022 nos enfrentamos a un panorama desolador: según el último reporte del Foro Económico Mundial (WEF por sus siglas en inglés), el tiempo esperado a nivel global para erradicar la brecha de género se incrementó: pasamos de 100 a 136 años para poder alcanzar la igualdad. En nuestro país las cifras de violencia siguen aumentado, hablándose de contar con hasta 10 feminicidios al día.
Este panorama no debe ser suficiente para frenar el movimiento o quitar la esperanza de un cambio. Naciones Unidas llamó a que este año miremos a futuro en el marco del 8M. Propone como tema para la marcha: “Igualdad de género hoy, para un mañana sostenible”. Estamos en tiempo de impedir que esa brecha de género siga creciendo, con acciones concretas, presupuestos etiquetados y mayor compromiso social. El 8 de marzo es un día para conmemorar la lucha por los derechos de las mujeres, pero esa lucha nos incluye a todos y a todas.

