Decía Carlos Fuentes que la libertad es búsqueda de libertad. La libertad de expresión, que hoy celebramos, cumple a cabalidad y confirma generosamente esta sentencia de manera reiterada y permanente. El derecho de acceso a la información y la transparencia, tienen una relación inherente e histórica con esta libertad. Por lo tanto, son aliadas, complementarias e interdependientes.
La transparencia se ha convertido en una herramienta para el trabajo periodístico, y, en consecuencia, la prensa se ha convertido en el altavoz de la utilidad del derecho de acceso a la información. Recordemos, además que, en nuestro país, en tiempos recientes, el origen constitucional de ambos derechos, el de acceso a la información y el del ejercicio de la libertad de expresión, nacen en la reforma política diseñada por Jesús Reyes Heroles en 1977, y se mantienen aún consagradas en el artículo sexto de nuestra Carta Magna. Es decir, desde su origen, su ejercicio y su constante desarrollo, ambos derechos van unidos.
En el contexto de esta celebración, que data de 1951 en México, debemos sumar el llamado, prudente y respetuoso, de consolidar el ejercicio periodístico en México, a la altura de la seriedad, el profesionalismo y la ética, en tiempos en los que el exceso de información, también se ha vuelto un problema. La crisis de legitimidad, que pasa sin duda por la confianza, nos debe llamar a todos a cuidar la credibilidad del sector y las instituciones que representamos con nuestro trabajo. Asegurarse que la información vertida es verídica, confiable y goza de los elementos mínimos indispensables para darle difusión, es una tarea que hoy, tenemos como desafío constante, pero también como método insustituible, para quienes ejercen, tanto la función pública, como la labor periodística.
Los medios, son entes que tienen un valor público que todos estamos llamados a cuidar, desde el respeto a su trabajo, hasta el profesionalismo y calidad de la información que se vierte en ellos. Quiénes han decidido ejercer la noble labor de periodistas, tienen hoy el desafío de apegarse siempre a la seriedad, la veracidad, los hechos y elegir la información confiable y verificable, del universo de datos que circulan en nuestro ambiente, tanto social como informático. Este llamado no nos deja fuera a quiénes gozamos del privilegio de escribir en ellos, aún como articulistas.
Desde el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI), hemos comprendido la natural coalición de estos dos derechos y nos hemos sumado siempre en defensa de los medios, no solo respaldando su trabajo, sino también, difundiéndolo y valorándolo, a través de distintos mecanismos y políticas institucionales.
Un ejemplo de ello es la labor del Comité Editorial, área que me toca coordinar como Comisionada, y que ha publicado trabajos como el libro El periodismo de investigación, desde el ámbito local, que conjuga la transparencia, el derecho de acceso a la información y la libertad de expresión, en trabajos de la autoría de Sandra Romandía, Ernesto Aroche y Miriam Ramírez, entre otros. Otro ejemplo, es el taller de Información Pública para el quehacer periodístico, que imparte la Dirección de Tecnologías de la Información, un área que también me corresponde, orgullosamente, supervisar en el INAI. Lo es así, porque entendemos que la transparencia encuentra valor, resonancia, difusión e importancia, en manos de los periodistas, cuya labor es indispensable para la salud de nuestra democracia, de la conversación pública y del diálogo plural que requiere, quizá como nunca, nuestra sociedad.
Es así que, seguiremos buscando fórmulas y estrategias para consolidar nuestra sana y beneficiosa relación institucional, de Estado y de pleno respeto a la libertad y profesión periodística, porque desde el Órgano Garante Constitucional, del acceso a la información pública, entendemos que, el trabajo de los medios nos fortalece, y que nuestra tarea, es garantizarles en todo momento que puedan ejercer con todas las facilidades que la ley prevé, su derecho de obtener información que es y debe ser pública, en beneficio de todas las personas.

