Cada 22 de marzo, por iniciativa de la ONU, conmemoramos el Día Mundial del Agua, una fecha que nos llama a la reflexión y a la acción. Por un lado, para que revaloricemos la importancia del uso responsable y equitativo de este vital líquido en el mundo y en nuestro país; y por otro, el llamado a impulsar políticas públicas que aborden la escasez de agua, un problema cada vez más frecuente.
El acceso al agua y el saneamiento es un derecho humano salvaguardado en el artículo cuarto de nuestra Constitución desde 2012. Es vital para la realización de otros derechos fundamentales tales como el derecho a la vida, a un medio ambiente sano, a la salud y a la alimentación. No obstante, de acuerdo con la CNDH, las personas en situación de pobreza y vulnerabilidad son quienes padecen en mayor medida la falta de disponibilidad y la escasez del agua. Con esto, ven en riesgo la garantía de otros derechos.
La pandemia por Covid19 ha evidenciado que acciones tan sencillas como lavarse las manos puede ser la diferencia entre la vida y la muerte de una persona. Quienes no tienen acceso al agua potable quedan desprotegidos.
El reto que tenemos en nuestro país es mayúsculo. A propósito de este Día Mundial del Agua, la Conagua informó que 70% de los lagos, lagunas, ríos y otros cuerpos de agua dulce tienen algún grado de contaminación, y solo el 49% de las aguas residuales son tratadas adecuadamente. El 13% de la población nacional carece de servicios de saneamiento. El nivel de estrés hídrico en el país es de casi el 50%, es decir, en casi la mitad del territorio nacional se demanda más agua de la que hay disponible.
En Zacatecas la situación es complicada, de acuerdo con la misma Conagua, nuestro estado cuenta con 34 acuíferos, de los cuales 15 están en déficit, lo que representa una insuficiencia de 380 millones de metros cúbicos de agua.
Es por esta razón que la Agenda 2030 de Desarrollo Sustentable incluye el Objetivo número 6 “Garantizar la disponibilidad y la gestión sostenible del agua y el saneamiento para todos”.
A través del derecho de acceso a la información también es posible conocer acciones interinstitucionales para trabajar en la garantía de este derecho fundamental para la vida misma. En mi Ponencia hemos presentado ante Pleno del INAI recursos de revisión para, por ejemplo, instruir a Conagua a informar sobre el trabajo del Consejo de Cuenca del Valle de México (RRA 2236/21), que permite a la sociedad conocer el trabajo coordinado de las instituciones para mitigar las afectaciones por la escasez de agua. Otro recurso al mismo sujeto obligado (RRA 4973/21) sobre el acuífero Jiménez Camargo en Chihuahua donde instruimos a entregar la información que permitiría a la sociedad evaluar las acciones sobre el explotamiento y correcta administración de este cuerpo natural de agua.
La información pública es el insumo necesario para dar a conocer la dimensión de este problema a la población, así como para rendir cuentas de las acciones y decisiones tomadas por las autoridades competentes para hacerle frente. Difundir la crisis hídrica que ya se enfrenta en algunas zonas del país podría contribuir a sensibilizarnos sobre la importancia de consumir responsablemente el vital líquido. Sin agua somos nada.

