En el mundo que vivimos, es importante reconocer que la brecha digital tiene también un sesgo de género porque las niñas enfrentan obstáculos socioeconómicos para acceder a internet y a los dispositivos tecnológicos.
De acuerdo con el estudio “Brecha de género en TIC´s”, elaborado por el Centro México Digital (CMD) y la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), si se consideran los elementos adicionales de “dispositivo” y “acceso a la conectividad”, además del uso de internet, la brecha de género promedio en el uso de nuevas tecnologías es 3.46 veces mayor que la que comúnmente utilizamos, a partir del uso de internet por género.
Desde 2012, ONU Mujeres promueve que cada 11 de octubre, las organizaciones de la sociedad civil realicen acciones para celebrar el Día Internacional de la Niña, este año bajo el lema «La generación digital. Nuestra generación». El objetivo es que todas y todos, desde el ámbito de nuestra competencia, tomemos medidas tendientes a que las niñas y adolescentes de México y el mundo tengan acceso igualitario a dispositivos y la red, salvaguardando en todo momento la integridad cibernética y la protección de sus datos personales.
Recordemos, la sociedad en la que vivimos se caracteriza por contar con un rico ecosistema de Tecnologías de la Información y la Comunicación. La “Sociedad de la Información”, como la llaman algunos investigadores está impulsada por el uso de tecnologías que nos permiten comunicarnos, organizarnos e intercambiar información a través de distintos canales.
Sin embargo, en esta sociedad de la información existe una brecha profunda entre quienes tienen acceso a las nuevas tecnologías y quienes están al margen de estas. El asunto va mucho más allá de tener acceso a una red social o no, porque la brecha digital se traduce en diferencias y desigualdades en el acceso a la información y el conocimiento, lo que equivale también a una limitante en oportunidades de desarrollo personal y social. Es decir, la brecha digital condiciona la calidad de vida de millones de personas alrededor del mundo porque quienes tienen disponibilidad tecnológica y acceso a la información cuentan con mayores herramientas para comprender y enfrentar la realidad en la que viven.
Si queremos avanzar hacia una sociedad igualitaria, la inclusión y alfabetización digital son indispensables, y debemos reconocer que forman parte de una serie de luchas históricas que responden a la demanda social para el reconocimiento de derechos que, sin duda, ofrecen nuevas rutas para adquirir nuevos conocimientos, y tener las mismas oportunidades para alcanzar el desarrollo personal que cada una persiga y que impacta en el colectivo.
Desde el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI) realizamos distintas acciones para disminuir la brecha digital desde la socialización de los derechos de acceso a la información y la protección de datos personales, así como de las herramientas precisas para su ejercicio, la Plataforma Nacional de Transparencia, principalmente, porque consideramos que no basta con que las personas tengan la oportunidad de acceder a servicios digitales, como el internet, sino que las instituciones estamos obligadas a facilitar su uso del mismo, a fin de que cuenten con información de utilidad, y de primera mano, para ejercer sus libertades informativas de manera plena.
Tampoco debemos olvidar que, en el camino al acceso igualitario y total a las nuevas tecnologías, debemos procurar que nuestras niñas y adolescentes tengan garantizado también la protección de sus datos y a privacidad. De acuerdo con el Módulo sobre Ciberacoso (MOCIBA) del INEGI, en 2021, 21.7% de la población usuaria de internet vivió alguna situación de acoso cibernético, lo que equivale a 17.7 millones de personas de 12 años y más que usaron internet a través de cualquier dispositivo. Del total, 9.7 millones de personas fueron mujeres (22.8 %) y 8 millones hombres (20.6 %).
Las niñas y adolescentes son sujetos de cambio, líderes, guerreras, estudiantes, luchadoras, defensoras de derechos, investigadoras y, hoy más que nunca, tienen la posibilidad de ser lo que decidan ser… si las autoridades realizan acciones orientadas a cerrar las brechas, pues solo si reducimos al mínimo las desigualdades en la recepción y manejo de información, podremos superar las barreras y generar inclusión en la toma de decisiones informadas.

