Del 25 al 29 de agosto se lleva a cabo la Semana Mundial del Agua 2024, organizada por el Instituto Internacional del Agua en Estocolmo, Suecia. Este importante evento busca impulsar la cooperación hídrica entre países, promoviendo un futuro pacífico donde todas las personas en el mundo tengan acceso al agua, pues es un derecho humano.
Según el último informe de la UNESCO sobre el tema, actualmente, 2 mil 200 millones de personas en el planeta no cuentan con suministros seguros de agua potable y 3 mil 500 millones no tienen acceso a servicios adecuados de saneamiento.
En nuestro país, alrededor de 9 millones de mexicanos y mexicanas no tienen acceso a este líquido; sin embargo, de acuerdo con el artículo 4 de nuestra Constitución, “toda persona tiene derecho al acceso, disposición y saneamiento de agua para consumo personal y doméstico en forma suficiente, salubre, aceptable y asequible”. La transparencia y la rendición de cuentas son dos herramientas valiosas para que las personas puedan ejercer este derecho.
¿Qué han hecho las autoridades para vigilar las concesiones de agua en el país? ¿Cómo se protegen los acuíferos de la sobreexplotación? ¿Qué políticas públicas se implementan para mejorar la infraestructura hídrica? Estas preguntas son ejemplos de lo que la sociedad tiene derecho a saber.
Hace unas semanas, en el Pleno del Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI) resolví un caso en contra de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris). Una persona requirió información relacionada con certificados sobre la calidad del agua distribuida a través de pipas o autotanques en ciertas entidades federativas.
Cofepris declaró la inexistencia de la información, sin embargo, en el INAI instruimos a que entregue lo solicitado. Esta institución es la autoridad facultada para otorgar certificados que garanticen la calidad del agua para el consumo humano e industrial. Esto involucra la operación de empresas dedicadas al servicio de distribución de agua, conocido comúnmente como servicio de autotanque o pipas.
Recordemos también el caso del agua contaminada de la alcaldía Benito Juárez en la Ciudad de México. En el INAI, en mayo de este año, después de un análisis hecho por la Ponencia a mi cargo, instruimos a PEMEX que informara sobre las sustancias contaminantes.
Este caso fue emblemático, pues las y los habitantes se volvieron contralores sociales, cumpliendo el papel que deberían desempeñar las autoridades. La sociedad civil organizada denunció esta situación, lo que pone de manifiesto la importancia de la participación ciudadana en temas cruciales como la calidad del agua. Es mejor conocer las causas y prevenir a la sociedad que guardar la información y provocar incertidumbre.
Existen otros asuntos relevantes sobre la materia. Por ejemplo, en 2021, instruimos a la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) a informar sobre aquellas zonas detectadas como inundables, así como las magnitudes de las lluvias que se puedan presentar.
El acceso a la información pública puede salvar vidas, pues se convierte en un instrumento fundamental para que la población proteja los recursos, y sus propios derechos.
@JulietDelrio

