El acceso a la información pública y la protección de datos personales son derechos que resultan de una larga lucha ciudadana, con la firme convicción de que a través de estos mecanismos se inhibe la corrupción y se gana la confianza de la población en las autoridades.
Como ustedes saben, fui coordinadora general de los trabajos preparatorios de la primera Ley de Acceso a la Información Pública del Estado de Zacatecas e impulsé una reforma a la misma para que así surgiera la Comisión Estatal para el Acceso a la Información Pública (CEAIP).
Este Organismo Público Descentralizado representó la primera institución que coadyuvaba a que las y los zacatecanos tuvieran a la mano la información que generaban las instituciones públicas; en ese entonces como Contralora del Estado.
La vida me llevó años después a ser nombrada como Comisionada de la CEAIP, paradójicamente en una etapa de mucho esfuerzo pues con la Reforma Constitucional en materia de Transparencia (2014) se evolucionaba a un Organismo Autónomo Constitucional y surgía el Instituto Zacatecano de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (IZAI).
Los primeros años fueron fundamentales para demostrar la autonomía en nuestro actuar; nuestras resoluciones siempre fueron apegadas a derecho y abrimos el Instituto a los medios de comunicación, buscando siempre que la sociedad nos viera cercanos y accesibles.
Hoy el IZAI, al igual que los 31 institutos de transparencia en el país, son órganos autónomos.
El IZAI es un órgano garante posicionado a nivel nacional. Año con año vemos en los informes de actividades los casos de utilidad social en los que a través de solicitudes de información se ha obtenido información sobre drenajes, pavimentaciones de carreteras, pensiones y expedientes clínicos.
Casos como el de Martín Jaramillo, que a través de solicitudes de acceso a la información lograron la instalación de un drenaje público que benefició a habitantes de la comunidad Sauceda de la Borda, en Guadalupe; o el de Patricia Cruzado, que mediante la asesoría del IZAI en la Plataforma Nacional de Transparencia consiguieron información que llevó a la pavimentación de un tramo de la comunidad La Purísima de Abajo, en Pinos.
Para mí es un gusto ver un IZAI consolidado. Formó parte del grupo piloto que retroalimentó la implementación de la próxima reingeniería de la Plataforma Nacional de Transparencia y cuentan con una campaña muy consolidada sobre la protección de datos personales y la prevención del acoso en las instituciones educativas de mi estado.
Hoy el Pleno del IZAI, presidido por Fabiola Torres y conformado por los Comisionados Samuel Montoya y Nubia Barrios, sigue demostrando que a través de acciones y programas es como cada vez más personas pueden ejercer sus libertades. El IZAI es pionero en muchos programas y eso incluye el impulso a su propio Centro de Atención a la Sociedad, que tiene como modelo base el que opera en el INAI desde 2015.
Los derechos deben prevalecer, por eso, si es necesario, que sea a través de un organismo público descentralizado, o la figura que se le dé a todos en el país de pasar las reformas constitucionales, pero que se garantice el correcto cumplimiento de la transparencia y la privacidad.
No debemos dejar de lado que los gobiernos estatales determinarán la forma en seguir garantizando dos derechos humanos fundamentales a la sociedad, y en nuestra tierra Zacatecas, en aras de la comunión social, estoy segura de que se tomarán las decisiones correctas para que esto ocurra. Se privilegiará la transparencia, como hasta hoy así es.
@JulietDelrio

