En México, la tasa de embarazos adolescentes es de 13.7 por cada 1,000 adolescentes, lo que significa 366 embarazos al año, se define como aquel que se produce en una mujer entre los 10 y los 19 años.
Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, INEGI, el embarazo en adolescentes es un problema significativo la tasa promedio de nacimientos en madres de 15 a 19 años, durante el periodo de 2017 a 2021, fue de 35.3 por cada mil adolescentes, con un pico de 44.3 en el embarazo en la adolescencia. El embarazo de adolescentes se asocia con determinantes que están mediadas por causas estructurales de tipo social, económico y cultural, pues las determinantes interactúan favoreciendo el inicio de la maternidad y de la paternidad en la segunda década de vida.
El artículo 7. – Toda mujer y hombre que experimenten un embarazo adolescente tienen derecho a la maternidad y paternidad responsable, para garantizar estos derechos, el Gobierno del Estado fomentó y proporcionó, en lo procedente, las condiciones para hacerlo efectivo a partir del 5 diciembre del 2022.
La prevención del embarazo en la adolescencia requiere un enfoque integral que incluye educación sexual, acceso a métodos anticonceptivos y apoyo social y familiar ya que la educación sexual integral: es fundamental que los adolescentes reciban información clara y precisa sobre sexualidad, reproducción y métodos anticonceptivos, así como sobre sus derechos sexuales y reproductivos. Zacatecas, ocupa el tercer estado con mayor tasa de embarazos adolescentes, las acciones para prevenir este problema de salud pública se enfrentan a que alrededor del 20 por ciento de las instituciones educativas buscan limitar el acceso de las y los adolescentes a información sobre salud sexual reproductiva.
La tasa específica de fecundidad de adolescentes (TEFA) en el estado es de 68.8 por cada mil, la cual solo es superada por Chiapas.
En Zacatecas la tendencia de nacimientos de madres adolescente se ha reducido en un 4.6 por ciento, pasando de un 18.9 por ciento a un 14.3 por ciento al final de este período de doce años.
Marginación, violencia familiar y adicciones son algunos de los principales factores que contribuyen al embarazo adolescente, la comunicación entre padres e hijos para abordar estos temas es fundamental para erradicar los embarazos a corta edad, también con la falta de educación y acceso a servicios en comunidades rurales y vulnerables. Muchas adolescentes buscan salir de estas circunstancias formando relaciones tempranas, lo que frecuentemente lleva a embarazos no planificados, municipios como Guadalupe, Zacatecas, Fresnillo, Trancoso, Ojocaliente, Pinos y Río Grande, son los municipios con mayor cantidad de embarazos adolescentes.
La meta de la Estrategia Nacional para la Prevención del Embarazo en Adolescentes (ENAPEA) es reducir al 50 por ciento los embarazos en adolescentes de 15 a 19 años y erradicar los embarazos en niñas menores de 15 años, a esta estrategia se suman 73 módulos de atención amigable para adolescentes en los centros de salud en el estado, donde se brinda orientación y métodos anticonceptivos. Los servicios amigables ofrecen orientación integral sobre planificación familiar, prevención de infecciones de transmisión sexual (ITS), como el VIH, y educación sobre cambios fisiológicos durante la adolescencia. Se hace un llamado a las y los adolescentes para que tomen decisiones responsables e informadas sobre su salud sexual y reproductiva. Pone a disposición los módulos de atención en las unidades de salud, donde encontrarán métodos anticonceptivos adecuados a sus necesidades, además de recibir información para promover su bienestar integral.
México ocupa el primer lugar a nivel mundial en embarazos en adolescentes entre las naciones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, con una tasa de fecundidad de 77 nacimientos por cada mil adolescentes de 15 a 19 años de edad. Además, se observa la tendencia de hacerlo a más temprana edad, y eso tiene que ver con las redes sociales a las cuales los jóvenes acceden, donde hay una cantidad importante de información falsa, y al tipo de educación que reciben en colegios o con sus seres cercanos, y que no es necesariamente adecuada, entre quienes iniciaron su vida sexual, la mayoría (97 por ciento) conoce al menos un método anticonceptivo; sin embargo, más de la mitad no utilizó ninguno en su primera relación sexual.
Con motivo del Día Mundial de la Salud Sexual, que se conmemora el 4 de septiembre, en un esfuerzo para sensibilizar y promover la sexualidad como un aspecto esencial del ser humano y un elemento de la salud reproductiva que debe ser satisfactorio, saludable y sin riesgos para la población. Este fenómeno genera problemas respecto a la morbimortalidad (tasa de muertes en una población y en un tiempo determinado) materna y fetal, porque se considera de alto riesgo.
En estos embarazos hay mayor probabilidad de desarrollar enfermedades que pueden poner en riesgo la vida, por ejemplo, preeclampsia, parto pretérmino, diabetes gestacional o eclampsia. Para iniciar la vida sexual debemos tener madurez anatómica, emocional y psicosocial. Requiere un enfoque positivo y respetuoso de la sexualidad y de las relaciones sexuales, así como la posibilidad de tener experiencias placenteras y seguras, libres de toda coacción, discriminación y violencia.
Tenemos derechos a la libertad sexual, a la equidad, a sentir placer, a tener autonomía, integridad y seguridad del cuerpo; y a tomar decisiones reproductivas libres y responsables, es decir, cuándo vamos a iniciar nuestra vida sexual, cómo nos vamos a cuidar, cómo nos vamos a relacionar con las demás personas y decidir el número de hijos que queremos tener y el espaciamiento entre ellos. Las personas más cercanas a los jóvenes son los padres “y tendríamos que darles buena educación para que sepan transmitir información útil y que no sea falsa a sus hijos” A partir de edades tempranas debemos brindar herramientas y estrategias para que tengan una vida sexual plena y responsable, además de acceso a los métodos de planificación familiar.
Un adolescente puede pedir su método anticonceptivo sin estar acompañado de un tutor; puede hacer valer sus derechos reproductivos y llevar a cabo una sexualidad de forma responsable, concluyó la universitaria.
Mary Sol Sandoval Villegas
Licenciada en Ciencias de la Comunicación y Periodismo

