En octubre de 2023, Zacatecas firmó un acuerdo para la federalización de los servicios de salud. Con ello, el gobierno del estado inició el proceso de transferencia de la operación de hospitales y centros de salud al IMSS-Bienestar, con el objetivo de atender a la población que no cuenta con seguridad social.
Este cambio en la operación del sistema de salud debe ir acompañado por el resguardo adecuado de los datos personales de la población, así como del manejo correcto de la documentación archivística, para evitar filtraciones o vulneraciones a la privacidad.
Como contexto, el Instituto Mexicano del Seguro Social para el Bienestar (IMSS-Bienestar) es un organismo público descentralizado creado en agosto de 2022, en sustitución del Instituto de Salud para el Bienestar (INSABI), el cual anteriormente había reemplazado al Seguro Popular. Su objetivo es ofrecer servicios de salud gratuitos, universales y de calidad a quienes no cuentan con afiliación a alguna institución de seguridad social.
A un año y nueve meses del inicio de este proceso, la Presidenta de la República visitó Zacatecas el pasado sábado y anunció una inversión nacional de 21 mil millones de pesos para consolidar el sistema IMSS-Bienestar. Esta inversión se entregará por etapas: una parte en 2025, otra en 2026 y la última en 2027, de modo que el sistema esté completamente integrado para ese año.
En el mismo evento, se informó que Zacatecas recibirá una inversión inmediata de 621 millones de pesos para equipamiento, y 1,100 millones para la construcción de nuevos hospitales. Además, se confirmó la creación de un hospital de especialidades del Instituto Mexicano del Seguro Social.
La meta es construir un sistema nacional de salud integrado, en el que las personas puedan acudir al IMSS, al ISSSTE o al IMSS-Bienestar según la cercanía y necesidades, con servicios equivalentes y conectados.
No podemos olvidar que el IMSS-Bienestar sustituyó al INSABI, un modelo que resultó ser un rotundo fracaso, y que a su vez reemplazó al Seguro Popular.
Todo suena bien, y deseamos que así sea por el bien de las y los mexicanos. Sin embargo, una realidad que no puede pasarse por alto es el desabasto de medicamentos, reconocido por el propio gobierno federal. Más allá de hospitales, infraestructura, equipo y personal médico, si no existen los medicamentos necesarios, nada tiene sentido.
Uno de los temas más solicitados ante el extinto INAI era precisamente este: la falta de medicamentos. La sociedad mexicana tiene derecho a saber sobre este problema, y también a que se garanticen sus datos personales durante esta transición del sistema de salud.
El derecho a la salud nos pertenece a todas y todos. Para cumplir ese derecho, los medicamentos deben estar disponibles. Sin medicinas, sin tratamientos y sin personal capacitado, los hospitales se reducen a simples paredes vacías.

