Este domingo se conmemoró el Día Internacional de la No Violencia, recordando el aniversario del nacimiento de Mahatma Gandhi, personaje mundialmente reconocido en movimientos por la paz. Este día tiene especial relevancia en el contexto en el que vivimos, pues aún hoy existen distintos tipos de violencia que afectan a diversos sectores sociales de nuestro país.
Es importante resaltar que la violencia no solo se traduce en agresión física, esta puede originarse también de manera psicológica o emocional, sexual, económica o de género. Recordemos, violencia es ir en contra de una persona, coaccionarla, aislarla o cualquier otra conducta que dañe su integridad e ir en un perjuicio hacia ésta. Es comprender que existen muchos tipos de violencia y por ello, varias formas para erradicarla.
Aquí, el derecho de acceso a la información tiene un papel fundamental, pues es gracias a este que se puede acceder a otros derechos de especial relevancia, como el derecho a una vida libre de violencia, a la salud, a la educación, entre otros. En este sentido, las autoridades deben tomar las medidas apropiadas para garantizar, sin discriminación alguna, la igualdad en el ejercicio y apropiación de los derechos humanos, así como en el de las libertades fundamentales en todas las esferas sociales.
Las autoridades deben considerar que la prevención de la violencia debe originarse por igual, desde la concepción de las legislaciones, con el desarrollo de iniciativas penales, civiles y administrativas que tengan por objetivo no solo la prevención, sino sanción y la erradicación de conductas que fomentan la violencia. Hasta que no se adopten las medidas jurídicas adecuadas para que los agresores se abstengan de hostigar, intimidar, amenazar, dañar o poner en peligro la vida de las personas en vulnerabilidad, podremos avanzar en un país con menores índices de violencia.
Para combatir los distintos tipos de violencia, la información es indispensable para que se puedan ejercer plenamente todos los derechos, como, por ejemplo, los laborales, educativos, de desarrollo social, sexuales, reproductivos, entre otros. En estas áreas, el acceso a la información adquiere un carácter instrumental o facilitador de la prevención de la discriminación y la violencia y del acceso a la justicia de las víctimas.
También consideremos que el acceso a la información es fundamental para combatir la pobreza y erradicar la desigualdad, la discriminación y la violencia en todas sus formas, pues con ella los grupos minoritarios y en situación de vulnerabilidad adquieren relevancia y visibilidad, pues la información apoya en el desarrollo de la investigación y recopilación de estadísticas, además de que nos permite entender las causas, consecuencias y frecuencia. Es pues que necesitamos la evidencia estadística para diseñar políticas encaminadas en la prevención, atención y sanción de la violencia.
No se trata de otorgar privilegios, se trata de garantizar igualdades. En este sentido, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD)[1] considera áreas prioritarias relacionadas para el combate a la violencia y la integración de minorías en el desarrollo de los Estados democráticos; pues es a través de la igualdad y perspectiva de inclusión que se podrá alcanzar un verdadero desarrollo sostenible.
Recordemos que a través de la Plataforma Nacional de Transparencia se puede acceder a información sobre programas de apoyo, becas, información de educación, entre muchos otros apoyos sociales que permiten a diversos sectores de la sociedad empoderarse. Además, recordemos que iniciativas como el Programa de Sensibilización de Derechos contempla trabajar de la mano con organizaciones de la sociedad civil para dotar de herramientas a diversos grupos en situación de vulnerabilidad con el fin de mejorar su realidad.
Resalto, la información será siempre una de las vías idóneas de combate a la violencia. Con ésta, podemos exigir distintos derechos que contribuyan a la igualdad e inclusión, abonando a entornos seguros, libres de violencia y con igualdad de oportunidades para todas y todos.
[1] https://www.un.org/ruleoflaw/es/un-and-the-rule-of-law/united-nations-development-programme-2/

