Las imágenes de personas buscando a sus familiares desaparecidos, son casi siempre las mismas, vemos gente con picos, palas, caminando en cerros y campos, desenterrando cuerpos en fosas clandestinas, pero no todas las búsquedas son así, hay buscadoras que buscan vivos a sus seres queridos y en pocas ocasiones los encuentran, ya sea en lugares como cerezos, hospitales, centros de rehabilitación, ahí, el objetivo es buscar una pista, una descripción para saber donde pueden encontrar a sus desaparecidos.
Como antecedente, la propuesta de la movilización del primer colectivo surgió de la iniciativa de la señora Azucena Villaflor, quien después de que su hijo, Néstor de Vicenti, junto con su compañera, Raquel Mangini, fueran secuestrados el 30 de noviembre de 1976, en Buenos Aires comenzó una búsqueda incansable.
A raíz de este hecho, en 2019 se fundó el Colectivo Madres Buscadoras en Sonora, que actualmente reúne a alrededor de 700 mujeres en distintos estados del país, madres y familiares que han creado sus propios métodos de búsqueda, las que realizan las investigaciones sobre el posible paradero de sus seres queridos, las que arriesgan su vida al realizar búsquedas en lugares paulatinos.
La búsqueda a veces se hace en cerros, caminando por más de dos horas para llegar a un punto donde se presume que puede haber fosas clandestinas, ahí comienzan a rastrear el terreno para buscar a un familiar desaparecido es un trabajo arduo, difícil y complejo.
“Mi nombre es Paty y estoy en busca de mi hijo, en mayo cumple 2 años que desapareció, nosotros supimos ese mismo día porque lo sacaron de su casa, él se encontraba en el patio con su familia, cuando entraron 3 hombres y lo amenazaron con armas, le ordenaron a golpes que saliera de ahí y al salir se lo llevaron. A la fecha ya no supimos nada de él, llevamos 2 años buscándolo, ahora tengo un pie lastimado pero tengo la esperanza y mucha fe de encontrar a mi hijo vivo o muerto y poder llorarle en un lugar, por eso ando en la lucha para poder encontrarlo con el favor de Dios”
“Uno de mis principales obstáculos es poder llegar a donde se encuentran “las buscadoras”, cuando tengo dinero agarro el camión o un taxi, pero cuando no, camino mucho hasta llegar a ellas, ya que mis compañeras se han convertido en mi familia” comentó Paty.
Madres buscadoras de varios colectivos en Zacatecas se hacen notar por medio de lonas impresas, mantas, playeras con su fotografía grabada, fichas de búsqueda en puentes, postes e infraestructuras públicas, así como marchas pacificas exigiendo ayuda para poder localizar sanos y salvos a sus desaparecidos.
Aunque el 30 de agosto es el día internacional del desaparecido, en nuestro estado a finales del mes de diciembre del año pasado se contemplan 3, 843 desapariciones, de acuerdo con la plataforma oficial, aunque los colectivos de búsqueda advierten que la cifra podría multiplicarse por los casos no denunciados, lo informó Elizabeth Araiza, líder del colectivo quien pide a la fiscalía a nombre de todas estas familias que han perdido a algún ser querido que se les atienda, “nuestros desaparecidos no son solo expedientes, son gente, trabajadores, padres, hermanos e hijos”
Araiza invita a todos los que han sido víctimas que denuncien, que levanten un expediente ya que es importante estar en un registro para que quede el antecedente y se pueda hacer la investigación correspondiente.
Paty madre buscadora, comunicó que en el colectivo comparten, somos una familia unida por el mismo dolor, nadie nos va entender mejor que nosotros mismos, nos damos fortaleza. Oramos para que nuestros desaparecidos regresen a casa y pedimos a las autoridades que sigan en su búsqueda ¿Qué por qué los buscamos? ¡Porque los amamos! Con lagrimas en los ojos exclamó una de sus frases…
Somos madres con dolor, madres, que nos urge, localizar a nuestros hijos. “Me gustaría que este mensaje llegara a mi hijo, me gustaría que viera que yo no he dejado de luchar, que lo voy a seguir haciendo hasta que me muera. El último suspiro lo voy a entregar a él, a su búsqueda”, dice Paty durante el diálogo.
La señora Camacho dijo, “sabemos que las instituciones hacen lo que les corresponde, pero como nosotros tenemos familiares desaparecidos, nunca es suficiente”, cada vez que salimos a campo con todo el esfuerzo podemos darnos cuenta donde se encuentra una fosa clandestina, implementando diferentes métodos, conocimientos, intuición y entendimiento” que hemos adquirido día a día cuando salimos a la búsqueda.
Una historia más, reciente., es la que todos conocimos Sofía madre buscadora, quien acaparó los reflectores el 16 de febrero de 2023, tras intervenir en un evento público en Jerez para exigir la localización de su hija Frida Sofía. En la perseverante búsqueda de sus seres amados, las madres buscadoras nos recuerdan que el amor es una fuerza imparable de justicia y esperanza, que su valentía y determinación merecen nuestro apoyo y solidaridad en esta lucha y la dignidad de quienes hoy nos hacen falta.
Mary Sol Sandoval Villegas
Licenciada en Ciencias de la Comunicación y Periodismo

