Por Catalina Monreal
Por primera ocasión en nuestro país, las y los trabajadores del sector automotriz, con total libertad y sin presiones de ningún tipo, media nte un proceso democrático, dieron por terminado el contrato colectivo de trabajo (CCT), el cual consideraban que no cubría sus intereses.
En este evento inédito participaron 90% de las y los votantes, equivalente a 5 mil 875 empleados y empleadas, y tuvo una duración de 34 horas ininterrumpidas. Mediante la emisión de 3 mil 214 votos fue rechazado el actual contrato colectivo de trabajo, frente al 44.6% (2 mil 623 votantes) quienes decidieron manifestarse por la continuidad con el sindicato Miguel Trujillo López, afiliado a la Confederación de Trabajadores de México (CTM).
¿Qué fue lo que obtuvieron las y los trabajadores? Todas y todos conservarán sus derechos y prestaciones contenidas en su contrato colectivo, pero ahora será a través de contratos individuales. También podrán organizarse libremente, además de decidir si quieren que un sindicato los represente, así como elegir, si lo desean, un nuevo contrato colectivo. La STyPS tiene 20 días para validar los resultados de la elección e informar la resolución definitiva a la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje para dar por terminado el contrato colectivo. Es entonces cuando deberá tener lugar el emplazamiento a huelga para posteriormente participar los sindicatos interesados que acrediten tener el respaldo de al menos 30% de las y los obreros, incluido el sindicato Miguel Trujillo López. Si se presentaran más de tres sindicatos, se deben realizar votaciones para determinar quién cuenta con la mayor representación sindical.
Este inédito proceso laboral fue producto de la transparencia y la autocrítica. La empresa General Motors permitió la participación del total de la plantilla sindicalizada en la votación durante las horas laborales, además de distribuir 7 mil volantes informativos y dar a conocer el contrato sindical. Asimismo, otorgó todas las facilidades para permitir el acceso a sus instalaciones a los observadores, tanto de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) como del Instituto Nacional Electoral (INE), que otorgaron certeza al proceso y constataron la transparencia con la que fue realizado. La directiva de la planta también garantizó que los jefes o gerentes no influyeran o buscaran convencer a los trabajadores en sus decisiones.
Los afiliados al sindicato participaron con total libertad y defendieron sus intereses como colectivo. Es preciso resaltar que, si General Motors no cumple con las disposiciones en materia laboral incluidas en el tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), podría enfrentar aranceles del 25% en los vehículos que sean fabricados en su planta de Silao, lo que le restaría competitividad a nivel mundial. En 2019, GM produjo 339 mil 327 unidades, mientras que en 2020 fueron 337 mil 885 y, en el primer trimestre de 2021, fabricó 130 mil vehículos teniendo como destino principal de sus exportaciones el mercado de EU. La consulta forma parte de la reposición del proceso de legitimación del contrato colectivo de trabajo que tuvo lugar en abril pasado cuando la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) acreditó varias irregularidades. Asimismo, atiende a la solicitud de revisión bajo el Mecanismo Laboral de Respuesta Rápida, fruto del T-MEC, que EU envió a México el 12 de mayo de 2021.
El T-MEC, vigente desde el año pasado entre México, Canadá y Estados Unidos, contiene disposiciones no solamente para respetar los derechos laborales y las conquistas ganadas por los sindicatos, sino su defensa y fortalecimiento, pero lo más importante es que busca incrementar los salarios de las y los trabajadores en empresas que dirijan sus exportaciones al país vecino para que pronto se encuentren al mismo nivel salarial que sus contrapartes.
La consulta realizada no sólo representó la legitimación del contrato colectivo de trabajo, sino estableció la pauta de las nuevas relaciones entre sindicatos y empresas donde sus integrantes tendrán plena libertad de elección. Incuestionablemente, es el inicio del libre sindicalismo para que la clase obrera goce de total autonomía y libertad sin tenerse que someter a otros intereses y sacrificar los suyos. Todo esto es posible gracias a las bondades de las reformas laborales que impulsa la 4T y que realmente están diseñadas para proteger y velar por los derechos laborales.

