La cultura de la paz se refiere a un conjunto de valores, actitudes y comportamientos que promueven la convivencia pacífica y evitan la violencia, implica el respeto a la vida, a la dignidad humana, los derechos humanos y la igualdad, así como la promoción del diálogo, la negociación y el consenso para resolver conflictos de forma pacífica.
En un acto histórico para nuestro estado, el Gobernador David Monreal Ávila presentó la Agenda de la Paz, en el cual dijo “Esto demuestra la comunión social, el anhelo, la solidaridad así como la unión de esfuerzos para lograr la consolidación del proceso de pacificación”
Reunidos con representantes de los sectores sociales, como son el académico, el religioso, el productivo y empresarial, así como alcaldes, alcaldesas, fuerzas de seguridad, funcionarios municipales, estatales y federales, Monreal Ávila presentó esta estrategia que incluye más de 100 acciones impulsadas a través de 33 dependencias y entidades del Gobierno del Estado de Zacatecas para lograr la tranquilidad de las familias zacatecanas.
“La cultura de la paz ha sido la mejor herramienta de los últimos gobiernos, ya que ha sido prácticamente unánime, para tener una reconstrucción del tejido social, con la única finalidad de erradicar la violencia en todas sus vertientes, puntualizó el mandatario”.
Cristian Paul Camacho, Fiscal General de Justicia del Estado de Zacatecas, reconoció a las autoridades que integran la mesa de construcción de la paz por su arduo trabajo en la búsqueda permanente de la pacificación en nuestra entidad, mencionando algunos elementos de seguridad, así mismo creando una sinergia de trabajo coordinado con el objetivo de seguir luchando por un bien común, que beneficie a todos los ciudadanos.
Hablando un poco de antecedentes el 06 de octubre de 1999, la Organización de Naciones Unidas (ONU) declaró un programa de acción sobre una cultura de paz, la cual establece, puntos importantes que influyen en la sociedad como valores, actitudes, tradiciones, comportamientos y estilos de vida, basados en el respeto y el fin de la violencia.
La Comisión de Derechos Humanos del Estado de Zacatecas (CDHEZ), promueve la cultura de la paz como un camino esencial para lograr la armonía, destacando que el respeto es fundamental, enfatizó la Doctora en Derecho, Maricela Dimas Reveles.
En otro ámbito la doctora en Psicología Ana Karen Garduño destacó sobre la perspectiva de la psicología de la paz “es un conjunto de valores, actitudes y comportamientos que promueven la prevención y resolución no violenta de conflictos” Considerando que la paz no es simplemente la ausencia de violencia, sino que implica la construcción de relaciones justas, equitativas y solidarias.
No se trata de solo de resolver conflictos armados, sino de construir relaciones justas y armoniosas en la sociedad, la educación juega un papel importante, promoviendo el diálogo y la convivencia pacífica, promoviendo la participación de la sociedad entre docentes y estudiantes, pues ofrece el anhelo de vivir en una sociedad más tolerante.
El periodista Mario Castañeda Núñez externó que como medios de comunicación deberíamos de ser más humanos y empáticos, sobre todo comprometidos con la cultura de paz pues creo que el periodismo debe trascender la mera cobertura de conflictos y enfocarse en la construcción de soluciones, esto implica no solo informar sobre los conflictos, sino también resaltar iniciativas de paz, contextualizar y examinar sus causas estructurales, no siempre tenemos que hacer la difusión de una mala información sino ser empáticos y resaltar logros y cosas positivas que sumen y no resten en la calidad de información.
Por su lado Cecilia Hinojosa Cortez, Directora General de la Agencia de Información y Publicidad en Zacatecas (AIPZ) mencionó que “la cultura de la paz su principal objetivo es dotar a los profesionales de la comunicación de argumentos y prácticas que les permitan abordar el algún tema polémico de manera constructiva y responsable, para que en el paso de su trayectoria sigan cultivando credibilidad con la información que se difunde”.
En el manual curricular de Educación por la Paz, de H.B. Danesh Sara Clake-Habbibi, dice que es un modelo único de educación para la paz basado en la visión que representa un anhelo y capacidad inherente al ser humano y de la necesidad más importante de la humanidad y su destino último es alcanzar la paz en todas las dimensiones de la vida, interpersonal, intrapersonal, intergrupal, internacional y global.
Por ello propone que la paz debe constituir el esquema mismo dentro del cual todas las materias de educación primaria y secundaria deben estudiarse, la paz resulta de una aplicación integral de una visión del mundo fundada en la paz en todos los aspectos, la supervivencia, la formación de la entidad, el establecimiento de relaciones, los procesos de aprendizaje, proceso profesional, liderazgo y gobierno.
En el manual curricular de Educación por la Paz, de H.B. Danesh Sara Clake-Habbibi se explica la fuerza del amor, la relación significativa y directa entre la vida y unidad, por una parte y conflicto y desunión por la otra, se debe a la fuerza fundamental que opera en el contexto de la vida y esa fuerza es el amor.
Por su parte la Licenciada y Docente en la Universidad de Derecho, Sandra García Guerrero informó que la humanidad también ha alcanzado unidad, limitada pero significativa, con temas como religión, raza y cultura, externó que el requisito primario garantiza una unidad permanente y estable en la conciencia de la humanidad a lo que ejemplifico como suma de voluntades o cadena de favores, creando en nuestro entorno una cultura de la paz.
En otro ámbito el sacerdote Juan Antonio Sandoval señaló que es un principio de espiritualidad, es invitar a los feligreses hacer conciencia, ser dinámicos e integrativos para que los individuos alcancen el máximo potencial en una condición de unidad como la supervivencia, además contextualizó que la cultura de la paz como primer estancia es en la familia, también reconoció la importancia de la reconciliación, el perdón y la justicia, primero que nada en construir puentes en lugar de muros sobre todo para promover valores como la empatía, el ponernos en el lugar de nuestro prójimo, luego la tolerancia, ser pacientes y tener autocontrol de nuestros actos y por último no menos importante el diálogo, aprender a conversar, platicar y llegar a generar arreglos, expresó.
Existe un imperativo ético, que consiste en la construcción de una nueva sociedad, de una nueva ciudadanía en tres dimensiones, social, económica y social, la cultura de la paz, no puede sustituir el conjunto de políticas públicas para contrarrestar la violencia, por ello el representante de la Iglesia Católica José Manuel Félix Chacón, dijo “La participación ciudadana contribuye a la legitimación de las políticas y programas gubernamentales”, “la paz se construye desde las relaciones en familia y se manifiesta en la sociedad en conjunto” aseveró.
Antonio Baltazar Raigosa, docente de la Universidad Autónoma de Zacatecas define la cultura de la paz como un conjunto de actividades y valores que poniéndolos en práctica promuevan una convivencia pacífica entre las personas y su entorno, las cuales deben contraponerse a la violencia, generando la cultura de la paz, educar en la cultura de la paz y formación ciudadana es un reto para los profesionales de la educación ya que deben establecer estrategias para que se eduque y forme a estudiantes con esta visión desde los entornos familiares, esto va a permitir encontrar soluciones y enfrentar conflictos sin violencia.
Carolina Dueñez Aguirre, Licenciada en Ciencias de la Comunicación y Periodismo y Servidor Público mencionó “Por ejemplo, la paz, tranquilidad y estabilidad tanto en la salud, como en el ámbito laboral y social, además de tener la libertad de transitar por las calles sin el temor que se vive en la actualidad, además de contar con la seguridad que nos brindan los gobiernos, sea el nivel que sea, y que realmente se preocupan por los ciudadanos, entre muchas otras cosas”, Dueñez Aguirre destacó “Creo que es un tema bastante complejo y que tal vez nos llevaría mucho tiempo abordar, pero esto es para mí en rasgos muy generales”.
No obstante, para desarrollar y consolidar una cultura de la paz, es necesario garantizar los derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales de todas las personas.
Existen programas o reglas en tu hogar, en tu colonia, en el estado para rescatar valores, educación y cultura para que antes de reaccionar ante un acto, tomemos conciencia de fomentar la cultura de la paz, la comprensión mutua y sobre todo la negociación de resolver conflictos. El joven Enrique Escareño de 17 años señaló “En mi colonia Lázaro Cárdenas antes había muchos grupos de pandilleros y ahora que están trabajando en conjunto la iglesia y el gobierno con programas a favor de la paz, si han disminuido los índices de violencia y se ve reflejada en la unidad entre los vecinos, lo cual nos da tranquilidad, pues en mi caso mi mamá me deja salir con mis amigos a jugar cascaritas en la tarde”.
Si bien es una meta noble y deseable, no está exenta de controversias y críticas, algunos argumentos en contra de la cultura de paz son la dificultad de su implementación, la potencial simplificación de la complejidad de los conflictos, y la posibilidad de que se convierta en un concepto vaciado de contenido real, solo para justificar la inacción ante la violencia, cuando existe un conflicto social es toda la comunidad la que sufre y la intervención para su atención debe ser integral, es decir, sobre todas las personas que conviven en ese entorno en el que se produce un desencuentro.
A grandes rasgos la cultura de la paz, promueve la convivencia armónica, la resolución pacífica de conflictos y la construcción de sociedades más justas y equitativas, la prevención efectiva de violencia reconoce las señales más tempranas y causas de este ciclo y concentra sus esfuerzos en la recreación de ambientes seguros y esperanzadores.
Referente a los propósitos de la cultura pacífica, el objetivo es garantizar que los problemas o conflictos que surgen de las relaciones humanas se resuelvan de la mejor manera, con base a los valores tradicionales de la paz como justicia, libertad, equidad, tolerancia, respeto y dignidad humana, sólo por mencionar algunos explico Víctor Valadez abogado.
Así mismo la erradicación de pobreza, discriminación y protección de la niñez está en el programa de acción de las Naciones Unidas sobre cultura de la paz en su artículo tercero, aseveró Valadez.
La maestra de secundaria Raquel Carrillo relata que “en algunas instituciones educativas han integrado programas de resolución pacífica de conflictos sobre todo mediación escolar y de educación emocional, en la cual se han reportado mejoras en la convivencia y ha disminuido significativamente el acoso escolar, bullying o intimidación., cuando comenzamos a trabajar con los estudiantes sobre empatía y escucha activa, notamos como se redujeron los conflictos y aprendemos en conjunto, mutuamente que la paz también se enseña y se aprende”.
La cultura de paz es como un camino hacia un mundo mejor, por ello debemos promoverla, ya que requiere un esfuerzo conjunto de todos los miembros de la sociedad, desde las familias, las escuelas, instituciones gubernamentales y las organizaciones no gubernamentales. ¡Es una tarea de todos!
Y tú, ¿Cómo construyes la cultura de la paz en tú entorno?
Mary Sol Sandoval Villegas
Licenciada en Ciencias de la Comunicación y Periodismo



